Anagramas del Amor (2a parte) – El Camino de palabras y lecciones.

Autores:

Gabriel Aceves Higareda

Bianca López Agatón

Agradecimientos:

A Marlen Vargas del Razo, que me ayudó a salir de la oscuridad en más de una ocasión.

A mi hermanita A.V. por destruir el Santuario en el que forjé mi prisión de oro; una mujer muy valiente.

Nacimiento:

Un haz de claridad al enigma humanidad

Espada de cenizas en el que abrevan las fieras

Manantial de fantasmas que nombran las tormentas

Contienen sus lágrimas en el trino de la vida.

Eco de las plegarias insurrectas

Los sollozos de madres embravecidas

Sus hijos yacen muertos en la tierra

Aquella noche que la luna no perdona

Plegarias de los dioses que pidieron ser olvidados

en el inconsciente humano dejar de ser proyectados,

pidieron ser liberados de aquella monstruosa misión

de mantener al hombre fuera de su propia prisión.

Aquellos dioses pidieron ser libres,

rogaron y no cesaron de pedirles

que los emanciparan del tortuoso fin

y no ser la causa del inevitable confín.

Prisión de sangre, prisión la mente, prisión el cuerpo en campos de éter; sangre de dioses que, si acaso tienen, un color tal vez ámbar, tal vez luminiscente.

El humano su empresa, de un fiel sirviente, un proyecto útil al esclavo fiel, que desee así la muerte, un castigo divino, resucitar en Babel; proyectos de grandeza, de amor a la vida, un poco de paz o tal vez la libertad.

Posibles criaturas temerosas

de estar por siempre encarceladas

al mundo onírico pertenecer

y un alma nunca poseer.

Criaturas sin cuerpo,

criaturas sin alma;

criaturas que no existen,

criaturas que son;

criaturas que en sueño ves,

criaturas que en vida temes;

que te poseen, que te liberan

que viven, que mueren

que devienen significado

que adquieren simbolismo

y su eterna existencia, pecado

su esencia transparente sólo un abismo

La barca de ofrendas se ha llenado
desde la oculta soledad se ha enviado
una barca sobre la arena naufragado;
al desierto coral de mis memorias ha llegado.

Por largos años he aguardando
En las torres los días dorados
el vuelo del halcón refulgente
Plumas carmín luminiscentes

Tengo el mar petrificado
de tierra y mar desolados.
Dime si en la tierra te resguardas,
o dentro del mar te has escondido.

Es mucho dolor de tu desprecio
Duro el blasón de tu rechazo
Para decirte que te amo, para decirte que te quiero
Luz de alba, rocío de lluvia, fiera tormenta, preciosa vida.

Maldita historia que reniega

todo aquello que dice haber sido,

que colonizó la fuerza del destino,

que marginó el conocimiento espontáneo.

Navegar en aguas subalternas,

territorios desconocidos, símbolos esenciales

que luchan por no ahogarse es la opresión espiritual

y ser un ser abstracto, ser un ser actual

Qué es limbo sino locura y duda
que se somete a desvelo, que pierde su juicio.
Limbo es hogar de esperanza traicionera,
de susurros y sollozos, de todo aquello que por tu perdiera.

Perdida en el cielo
mas no me encuentro en el infierno;
en las manos del poeta,
las palabras de un espacio.

Hurtaste sin consciencia las palabras del poeta
que con mecánico sonrojo se desvela por inercia,
y así perdió, sin remordimiento, su vital fuerza;
extrañeza sutil que en los labios ya muerta.

Acaricia animoso

el viento tu espalda,

se posa en tu idea

y siente tu piel.

Acaricia temeroso

el viento tu historia,

despeina el ensueño

y acepta el ayer.

Acaricia valiente

el viento tu esencia,

se prepara bizarro

al extraño porvenir.

Acaricia sensual

el viento tus labios,

saborea tus palabras,

tu lenguaje y tu decir.

Como una pluma que desvela el aire
perfila el alba y la noche cierra,

Corta ardiente la verde orilla
de verde azul y un mar inmenso

candelabros perla de luz intensa,
senderos al sol, de espectros luna,
al río de tu vida, navegan mis olas,

santuario amado, que en tus playas ha arribado

El espacio vivo de sierras turquesa,

verdes reminiscencias de los prados colibrí,

Opalescentes madrugadas, de marina perla
y galopando hacia la noche

tu presencia hasta en la niebla.
La luna ensangrentada

De perdón se ha bañado

De su luz nieve, otra vez se tiño
y frente a un mundo en ruinas,
La esperanza sus vientos sembró
en tu recinto de corales, una vez más cantó.
Llegaste a la luz naciente.

Emprendiendo el vuelo de flamencos.

Tu roja belleza, el corazón ardiendo.

Expuestos al viento tu cuerpo junto al mío

Me elevo a la orilla de dragones divinos

entre árboles que al cielo elevan sus plegarias

Levanto con los dedos las aguas cristalinas

Contemplando el firmamento de estrellas redentoras
Las pupilas de trova,

Ensortijan los bríos de mí mente,

La guitarra sosiega las calamidades,

De los días que reclamaban lamentos.

El corazón baila entre tus dedos

Las notas de la vida

En tus cuerdas acariciadas

A tus pies arrojó rosas

Verdaderos artistas

Desconocidos al mundo,

Conocidos por las sombras

Que por ti crearían el cielo

Si te faltara alguna estrella

Reclamas los sonetos

Al destino dedicados

Que tus firmas patentaron

Antes de tu nacimiento

La lección cargaste

En tu cuerpo la llevaste

De palabras la forjaste

Como la marca profunda

Que al mundo entonaste

Sabía tú eres,

En la razón digna

De poesía al mundo

Y tierra estremecida

Escapas al abismo

de artistas insensatos

Relámpago que los labios

Sus violencias te cosieron

Que en tu gloria temieron

Conseguir lo que al cielo sostuvo

La historia ama el verso,

el verso es palabra,

la palabra es mi alma,

alma en mi mirada,

verso en mi beso,

mi beso en tus labios,

intercambio de besos,

intercambio de versos,

verso en tu mirada,

en tu mirada tu alma,

tu alma y tu historia;

yo te beso y tú me ves,

me ves y entonces te beso,

nuestras almas danzan,

nuestros versos poesía,

poesía en tus labios,

poesía tu sabor.

Alucinaciones que descansan

al regazo de tu piel,

que mueven la distancia

y desaparecen el ayer;

míticos los sueños

se atreven romper

me atrevo a soñar

cansado y transparente

desgarrando hasta tu piel.

…desgarran tu piel,

desgarrarán tu piel,

desgarrarían la piel,

amarían la piel,

perderían la certeza,

buscarían la locura

y ahí está, ahí están, ahí estuve,

desapareció la distancia,

se movió el ayer, murió el ayer,

existió el ser y yo me perdí.

Renací… renacimos.

Los caminos de la luz

a la muerte envejecieron

Su camino entorpecieron

Y su andar retrasaron

El tiempo disentido

Que cruza como un río

Una época extraña

Una era del vacío

La gente sin sentido

Camina por las calles

Ante el tiempo inevitable

Que comparte el laberinto

La telaraña de los días

Que renuevan el exilio

De sentimientos puros

Al fondo de sí mismos

Envejece la música

La mente y sus caminos

la muerte y el destino

La eternidad ha envejecido

el instante seguido

al segundo perdido

la noche tiene arrugas

la luz ya pinta canas

el sol gira encorvado

desfilan las estrellas.

El mundo se hace anciano

El fuego y sus reliquias

Las plumas y su historia

La historia y sus proezas.

Los gigantes fueron

Enanos se volvieron

Las flores mis palacios

Su esencia enmudecieron

A desigual pelea que guarda

el rayo con la estrella

La luz y su escalera,

el sol y su marea

Que de par le sostuviera

y mil paredes dividiera.

Desvivirse es vivirse

desde otros, para otros

no a la vida tuya,

para el aliento callado.

Excluidos y olvidados

somos los abandonados.

Quebrantando la barrera

de profusa indiferencia

Desvivirse es querer

Y no sólo quererte

sino quererme

la cadena de amor

sin sus fronteras.

Es entregarme

más allá de tus barreras

Alcanzar esta utopía,

de manos encalladas

de barro en los zapatos

y desnuda la pisada

en tu toda tierra

que para mí será sagrada

Desvivirse es romperse,

no en uno, no en dos,

sino en mil mosaicos

al dueño, su rostro

y sufrimiento.

Es el ojo que desmuere,

A la luz de tus caricias…

Es colarme por tus sueños

Y a la realidad traerlos.

Invictos somos todos,

Más nunca vencedores

De la vida somos suyos,

y apenas los altares.

Uno mismo, como iguales,

los cristales del espejo

Son eternos sus reflejos

A la vida sus espejos.

Las canciones que no olvido

La balada me acompaña,

A tres pasos del latido

Tres segundos tu momento

que aligeran mis latidos

que alimentan mis respiros

entre besos y palabras

conocimos nuestros cuerpos.

La distancia a paso firme

Dividiera los caminos

la fantasía, y el deseo

nos perdieron el sentido

de la vida y lo vivido;

¿para qué?

¿por quién?

¿por qué?

En el ángulo contiguo

a mi afecto, te revelas

pues pienso “te conozco”

tiempos antes a la vida

Tus rasgos, tus defectos

Me arrojan a tus brazos

me llevan a tus pies

me entierran en tus labios.

Tu color impronunciable

La sonrisa de tus ojos

Que pinta tus lunares

es la belleza, que dibuja

las líneas de tu vida

son las marcas que tu cuerpo

dejó entre mis brazos

Vivir sin ti si puedo

Vivir sin ti no quiero

Y ¿por qué? me pregunto.

Si somos vida, y somos uno

Miradas tuyas contradicen

La memoria desgarrada

Por tus palabras triturada

El santuario de mi afecto

Al fragor de un segundo,

los labios te pronuncian

los muerdo y te siento

derriten mis palabras

Es dulce tu saliva

que emborracha mi gusto.

Presiento que he vivido

Pasiones que no sueño

Cristalinas lágrimas de afecto

Se riegan por mis ojos,

los parpados cobijo

el son de tu regreso.

Transfiero el pensamiento

más allende fantasía

para encontrarte cerca,

desnudarte la persona

deshojando la belleza

envolviéndote en mi pecho.

Adornos de la vida

De una estética difusa

Pasaron muchos días,

Y apartarte ya no pude

Son tus palabras vivas

El mar de mis anhelos

El barco inspiración

De pasión el capitán

Escribirte un día quise

Y confesarte no pude,

hasta ahora que me atrevo

a lo largo de estas letras

que expresarte quiero mucho.

Bastará una palabra

para acabar este martirio,

que me falta tu cariño

para saciar mi divergencia,

Si me quieres, yo te quiero;

si tú ríes, aún más quiero;

si escondes tu finura…

¡Te lo juro que muero!

¡A suspiros por entero!

De las mentiras que prefiero
Tú luna yo me guardo.

Sabia o antigua

Los locos la alucinan

Palabras torpes que no pueden

Por belleza definirla
fabricarle vestiduras.

El poeta puede acaso

Arroparla entre sus versos

Desnudarla en sus palabras

Cobijarla entre sus besos
Para cielos insensatos

De pájaros celestes
A confesión última yo guardo

Sin engaño o delirio
que la luna es mi amante…

Quiero revelarte
el corazón perdido
que permanecía escondido,
en medio del delirio.

Es el bello nacimiento
de un tiempo sin memoria
un alma anidada

En el centro de mis centros.

Comenzando una charla
como dos buenos amigos
apenas me di cuenta
que en mi ser te habías metido.

Cuando más me hiciste falta
perdí hasta la llave

del cofre de la vida

su ritmo y la rutina
que dabas a mi vida
Amor de verdad

del chido mis carnales…
pues tengo que decirles
que ella vive hasta en mis sueños
que no puedo olvidarte
Aunque te distancie un continente.

Yo no sé qué puedo hacerte
Eres bella mi tortura,
La peor de mis locuras…

El sin fin de mis desvelos.

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